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Normalmente cuando decidimos preparar un sandwich, en la mayoría de los casos, pensamos en el clásico por excelencia: el mixto de jamón y queso, frío o caliente, pero al fin y al cabo: jamón cocido, queso y en ocasiones un poco de lechuga picada y/o unas rodajas de tomate. Bien es cierto que algunas marcas de conservas han lanzado toda una serie de cremas o pastas para preparar sandwiches variados como por ejemplo el famoso "Bocadelia" pero de todos es sabido que este tipo de productos producen cierto tipo de rechazo en los consumidores. A la mayoría nos gusta saber que es lo que estamos comiendo, distinguir los ingredientes y sobre todo evitar grasas, excesos de sal y todo el compendio de colorantes y conservantes propio de este tipo de productos.
SANDWICH DE QUESO FRESCO Y RÚCULA Ingredientes:
- Dos rebanadas de pan de molde especial para sandwich (rebanadas grandes).
- Queso fresco para untar (tipo Philadelphia).
- Nata líquida
- Rúcula (la podéis encontrar en bolsitas lavada lista para usar en la mayoría de supermercados)
- Un puñado de uvas pasas.
- Un puñado de nueces peladas.
Utensilios:
- Un bol
- Una cuchara
- Un cuchillo o paleta de untar
Preparación:
Echamos en el bol una cucharada sopera de queso fresco con una cucharada sopera de nata ligera (la que se usa para cocinar o bien una cucharada de leche). Removemos con la cuchara hasta conseguir una textura homogénea. Al añadir una cucharada de nata conseguiremos darle al queso de untar una textura más cremosa.
A continuación añadiremos nueces troceadas y pasas sin pepitas partidas a la mitad y volveremos a remover hasta que todos los ingredientes queden perfectamente mezclados. Procedemos a untar el pan con la mezcla siendo bastantes generosos a la hora de aplicar el relleno. Seguidamente añadimos unas hojas de rúcula al gusto y tapamos el sandwich. Con un cuchillo de pan lo partimos en diagonal, de manera que nos quede cortado en dos triángulos. Servir acompañado de una ensalada de tomate para que a parte de sano el plato sea más completo.
La rúcula tiene un sabor almendrado con un lígero toque picante. Es ideal para incorporarla en sandwiches cuya base consista en queso de untar. En este caso al ir acompañada de nueces y pasas el sabor de la rúcula queda perfectamente integrado. Espero que os guste.